sábado, 10 de julio de 2010
Anunnakis( Wikipedia)
Mientras algunos eruditos descuentan la relación entre la vida extraterrestre y las civilizaciones antiguas, existen otros que son partidarios de la idea sobre antiguos astronautas, tales como Zecharia Sitchin (q.v.), Sherry Shriner, Laurence Gardner, y David Icke, quienes creen que los Anunnaki fueron creados adicionalmente de los "semi-Extraterrestres" venidos a la tierra durante la antigüedad para crear o alterar el ADN del hombre primitivo. Estos estudiosos proponen varias acepciones de la palabra "anunakis", dos de las cuales son “anu-na-ki” y “an-unnak-ki”, que tradujeron como “los que vinieron de cielo a la tierra”. (muy similar a la traducción Raëliana de Elohim.)
Otro dato importante y con evidencias observables hasta hoy en día, son las representaciones de dos serpientes entrelazadas en muchas de las civilizaciones antiguas, que según los entendidos y creyentes en esta teoría vendrían a representar las dos hebras de ADN las que fueron intervenidas y modificadas por estos dioses en aquella oportunidad, agregando además que de esto fue el resultado del 2º y 3º par de cromosomas que está fusionado en todos los humanos y que les brindaría las características únicas de la inteligencia superior, razonamiento y el libre albedrío.
Lo que hizo polémico el trabajo de Sitchin fue el postulado de que una supuesta raza muy avanzada, de seres llamados Anunnaki, ayudaron a los sumerios a comenzar su civilización. En 1976, Zecharia Sitchin, quien traducía los textos cuneiformes sumerios, publicó el primero de sus libros: El duodécimo planeta. En este libro habló de maravillas y conocimientos tecnológicos que, según él, tuvo la civilización antigua de Sumeria. Sitchin resume que los Anunnaki serían un grupo antiguo de extraterrestres que obraron recíprocamente con los sumerios, y pudieron traer tecnología avanzada a esa civilización. El estudioso describió el mundo de estos seres (Nibiru), como un planeta misterioso que vuelve a la vecindad del Sistema Solar cada 3.600 años.
Quienes siguen la idea de los astronautas antiguos, postulan que los sumerios creían en la existencia de un planeta llamado Nibiru, que orbitaba dos sistemas solares y que era el hogar de dos razas: la de los Anu y la de los nefilim. Dicen también que cada 3.661 años, este cuerpo celeste llamado Nibiru o planeta X visita nuestro sistema solar. Según esto, los Anu vinieron como maestros a la Tierra y crearon una raza auxiliar, los seres humanos, enlazando su propio material genético con la del homo erectus. Los Anu eran descritos como hombres semidivinos, pero de doble estatura (los gigantes); genéticamente hablando, se mostraban como una raza esclava, dedicada a sacar oro de las minas para restaurar la atmósfera de Nibirus. En un cierto punto, continuando con esta versión, se dice que los Anunnaki pasaron el control de la tierra a los seres humanos, aunque hubo en ellos tentativas de destruirlos.Se dice que vuelven cada 3.661 años exactamente y la siguiente vez que vengan va a ser en el 2012. La última vez que vinieron fue en el año 1.649 a.c. exactamente
Otro dato importante y con evidencias observables hasta hoy en día, son las representaciones de dos serpientes entrelazadas en muchas de las civilizaciones antiguas, que según los entendidos y creyentes en esta teoría vendrían a representar las dos hebras de ADN las que fueron intervenidas y modificadas por estos dioses en aquella oportunidad, agregando además que de esto fue el resultado del 2º y 3º par de cromosomas que está fusionado en todos los humanos y que les brindaría las características únicas de la inteligencia superior, razonamiento y el libre albedrío.
Lo que hizo polémico el trabajo de Sitchin fue el postulado de que una supuesta raza muy avanzada, de seres llamados Anunnaki, ayudaron a los sumerios a comenzar su civilización. En 1976, Zecharia Sitchin, quien traducía los textos cuneiformes sumerios, publicó el primero de sus libros: El duodécimo planeta. En este libro habló de maravillas y conocimientos tecnológicos que, según él, tuvo la civilización antigua de Sumeria. Sitchin resume que los Anunnaki serían un grupo antiguo de extraterrestres que obraron recíprocamente con los sumerios, y pudieron traer tecnología avanzada a esa civilización. El estudioso describió el mundo de estos seres (Nibiru), como un planeta misterioso que vuelve a la vecindad del Sistema Solar cada 3.600 años.
Quienes siguen la idea de los astronautas antiguos, postulan que los sumerios creían en la existencia de un planeta llamado Nibiru, que orbitaba dos sistemas solares y que era el hogar de dos razas: la de los Anu y la de los nefilim. Dicen también que cada 3.661 años, este cuerpo celeste llamado Nibiru o planeta X visita nuestro sistema solar. Según esto, los Anu vinieron como maestros a la Tierra y crearon una raza auxiliar, los seres humanos, enlazando su propio material genético con la del homo erectus. Los Anu eran descritos como hombres semidivinos, pero de doble estatura (los gigantes); genéticamente hablando, se mostraban como una raza esclava, dedicada a sacar oro de las minas para restaurar la atmósfera de Nibirus. En un cierto punto, continuando con esta versión, se dice que los Anunnaki pasaron el control de la tierra a los seres humanos, aunque hubo en ellos tentativas de destruirlos.Se dice que vuelven cada 3.661 años exactamente y la siguiente vez que vengan va a ser en el 2012. La última vez que vinieron fue en el año 1.649 a.c. exactamente
jueves, 1 de julio de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
Tomado de WWW.mind-surf.net
En su primer libro y video Awakending to zero point (del cual todavía no hay traducción al español por desgracia), comienza precisamente formulando la relación que hay entre el magnetismo de la tierra y la velocidad en que se manifiestan nuestros pensamientos en esta ilusión que pensamos realidad. Dice que algunos de "nuestros científicos" (Gregg siempre habla de la tierra y de sus habitantes en todas sus épocas como un todo del cual nunca se excluye) están preocupados porque el magnetismo de la tierra está disminuyendo drástica y rápidamente, e incluso han especulado ya en secreto de un posible cambio de polos magnéticos del planeta o algún otro tipo de efecto secundario menos drástico pero de igual magnitud planetaria previsto justamente para el año en que termina el calendario maya, y las profecías hopis señalan como el principio de un nuevo comienzo: el 2012.
Dice que entre mayor sea el magnetismo, mayor es el tiempo que pasa para que lo que pensamos y sentimos, se manifieste en nuestro mundo. Por consiguiente, entre menor sea el magnetismo, menor será el tiempo en que nos encontremos con la manifestación de nuestros deseos, o nos estrellemos con la manifestación de nuestros miedos (esto también lo dice Lazaris por cierto, aunque de otra manera).
Luego explica Gregg que genéticamente nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos, y demuestra cómo es que las frecuencias energéticas más altas, que son las del amor, impactan el ambiente de una forma material produciendo cambios no sólo en nuestro ADN (específicamente en lo que nuestros científicos llamaron "ADN basura" porque no encontraban su utilidad), sino en el ambiente que nos rodea, de una forma material.
Gregg une estos dos tipos de información para postular que entre más amor dejemos fluir por nuestros cuerpos, más adaptados estaremos para afrontar lo que sea que pueda pasar en el 2012 y para conducir a nuestro planeta, mediante nuestros pensamientos positivos en conjunto, hacia el mejor futuro posible.
Para apoyar esta idea, asegura que en función de lo que ha observado y experimentado en los diversos centros de poder que estudió, ha encontrado evidencias de que prácticamente todas las culturas se habían estado preparando de alguna manera u otra, para lo que ya está ocurriendo en nuestros días. Cuenta por ejemplo que en una pirámide egipcia encontró una sala que simula justamente el tipo de magnetismo que se calcula que tendremos hacia el 2012, y ha visto que probablemente estábamos preparándonos y entrenándonos para experimentar lo que sea que pueda ocurrir próximamente. También habla de algunos templos que encontró no recuerdo donde, en los que los iniciados practicaban el domino de cada sentimiento, esto es de cada frecuencia vibratoria posible, y se preparaban también de alguna forma para estas fechas.
Luego Gregg habla de la "ciencia de la compasión" que en diversas épocas nos han venido a enseñar nuestros maestros, como Krishna, Mahoma, el Buda, y Jesucristo. Especialmente habla de éste último como el modelo más cercano que tenemos como occidentales para aprender a permitir que el amor fluya por nuestros cuerpos y nos ayudemos unos a otros a elevarnos, tal como los miembros de una parvada cuando vuelan juntos.
En la última parte del video Gregg repite de diversas formas que nuestro tiempo de practicar ya se ha terminado y ahora estamos, por así decirlo, en exámenes finales; e insiste en que cada relación que se presente en nuestras vidas en estos momentos, debemos verla como un templo sagrado, pues es una oportunidad para poner en práctica todo lo que hemos aprendido sobre el amor y la ciencia de la compasión. Dice que en una primera fase estas relaciones van a funcionar como espejos para ver externamente todo lo que no hemos visto en nosotros mismos y hemos de resolver; y en una segunda fase nos irán mostrando, no ya lo que hay en nosotros como individuos, sino todo aquello que rechazamos en otros para que tengamos la oportunidad de aceptarlo e integrarlo. Entonces comparte dos anécdotas de su vida personal y la manera en que las resolvió e integró, ¡y termina el video cantando él mismo una canción hopi bellísima!
Dice que entre mayor sea el magnetismo, mayor es el tiempo que pasa para que lo que pensamos y sentimos, se manifieste en nuestro mundo. Por consiguiente, entre menor sea el magnetismo, menor será el tiempo en que nos encontremos con la manifestación de nuestros deseos, o nos estrellemos con la manifestación de nuestros miedos (esto también lo dice Lazaris por cierto, aunque de otra manera).
Luego explica Gregg que genéticamente nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos, y demuestra cómo es que las frecuencias energéticas más altas, que son las del amor, impactan el ambiente de una forma material produciendo cambios no sólo en nuestro ADN (específicamente en lo que nuestros científicos llamaron "ADN basura" porque no encontraban su utilidad), sino en el ambiente que nos rodea, de una forma material.
Gregg une estos dos tipos de información para postular que entre más amor dejemos fluir por nuestros cuerpos, más adaptados estaremos para afrontar lo que sea que pueda pasar en el 2012 y para conducir a nuestro planeta, mediante nuestros pensamientos positivos en conjunto, hacia el mejor futuro posible.
Para apoyar esta idea, asegura que en función de lo que ha observado y experimentado en los diversos centros de poder que estudió, ha encontrado evidencias de que prácticamente todas las culturas se habían estado preparando de alguna manera u otra, para lo que ya está ocurriendo en nuestros días. Cuenta por ejemplo que en una pirámide egipcia encontró una sala que simula justamente el tipo de magnetismo que se calcula que tendremos hacia el 2012, y ha visto que probablemente estábamos preparándonos y entrenándonos para experimentar lo que sea que pueda ocurrir próximamente. También habla de algunos templos que encontró no recuerdo donde, en los que los iniciados practicaban el domino de cada sentimiento, esto es de cada frecuencia vibratoria posible, y se preparaban también de alguna forma para estas fechas.
Luego Gregg habla de la "ciencia de la compasión" que en diversas épocas nos han venido a enseñar nuestros maestros, como Krishna, Mahoma, el Buda, y Jesucristo. Especialmente habla de éste último como el modelo más cercano que tenemos como occidentales para aprender a permitir que el amor fluya por nuestros cuerpos y nos ayudemos unos a otros a elevarnos, tal como los miembros de una parvada cuando vuelan juntos.
En la última parte del video Gregg repite de diversas formas que nuestro tiempo de practicar ya se ha terminado y ahora estamos, por así decirlo, en exámenes finales; e insiste en que cada relación que se presente en nuestras vidas en estos momentos, debemos verla como un templo sagrado, pues es una oportunidad para poner en práctica todo lo que hemos aprendido sobre el amor y la ciencia de la compasión. Dice que en una primera fase estas relaciones van a funcionar como espejos para ver externamente todo lo que no hemos visto en nosotros mismos y hemos de resolver; y en una segunda fase nos irán mostrando, no ya lo que hay en nosotros como individuos, sino todo aquello que rechazamos en otros para que tengamos la oportunidad de aceptarlo e integrarlo. Entonces comparte dos anécdotas de su vida personal y la manera en que las resolvió e integró, ¡y termina el video cantando él mismo una canción hopi bellísima!
domingo, 30 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
¡Que BUenO!!!!!
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